Monografia

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Un parásito es un organismo que vive a expensas de otro organismo. Tienen una presencia muy importante en el reino animal, y el tracto digestivo de los rumiantes contiene parásitos de forma constante. Lo que los hace totalmente normales, siempre que los niveles de población permanezcan siendo bajos.

Por el contrario, cuando existe un gran número de parásitos, comienzan a aparecer los signos clínicos: inapetencia, pérdida de peso, diarrea, anemia, piel revuelta, etc. En este estadio, normalmente ya es tarde para remediar estos problemas.

 

Los gusanos

Gusanos redondos o nematelmintos

Gastrointestinal worms of small ruminants

Las hembras de los gusanos ponen sus huevos en el tracto digestivo de los animales. Posteriormente los huevos son eliminados con los excrementos. En este estadio, la enfermedad ya está muy avanzada, y el tratamiento curativo no siempre logra evitar la muerte de los animales. En ciertos casos, los animales no muestran ningún signo clínico, sino un considerables retraso del crecimiento.

Los parásitos gastrointestinales constituyen un problema que hay que solucionar antes de su aparición, tanto más por cuanto que las medidas preventivas adecuadas son relativamente baratas y altamente eficaces.

Una vez en el suelo, los huevos eclosionan y liberan las larvas infecciosas que contaminan los pastos. Estas larvas son ingeridas por otros animales con la hierba estableciéndose en su estómago, donde alcanzan la fase adulta en algunas semanas.

Y el ciclo continúa…

Gastrointestinal worms cycle of small ruminants

El ciclo del estrongiloides

Contaminación de los pastos por las cabras 1 e ingestión de las larvas infecciosas por la cabra 2.

Los estrongiloides son los gusanos redondeados más comunes. Algunos se alimentan a partir de los alimentos ingeridos por el huésped, otros, especialmente temibles, atacan la mucosa intestinal y se alimentan de la sangre del huésped. Es el caso de[.i]Haemoncus sp[/i].

Los pequeños rumiantes son las principales víctimas de los estrongiloides: en ciertos rebaños, la tasa de mortalidad puede alcanzar del 20 al 30%.

En los bovinos, los estrongiloides afectan principalmente a los animales jóvenes, hasta la edad de un año. Incluso los bovinos de raza criolla, mucho menos sensibles que las razas cruzadas, pueden perder hasta 10 kilogramos tras el destete si no son tratados.

Igualmente, hay otros dos tipos de gusanos redondeados que se encuentran en los terneros de menos de dos meses:

• estrongiloides, poco patógenos
• áscaris, pueden causar pérdidas considerables.

 

Gusanos anélidos (o cestodos)

Son principalmente las tenias (género Moniezia). Los animales afectados se identifican por la presencia en heces de pequeños anillos blanquecinos, parecidos a granos de arroz. En los pequeños rumiantes, estos gusanos pueden causar trastornos digestivos y nerviosos.


Gusanos planos (o trematodos)

En Guadalupe se han observado algunos casos de duela del hígado, un parásito hepático muy peligroso.

 

Parásitos unicelulares

Se trata principalmente de coccidios, minúsculos parásitos unicelulares que se desarrollan en las células intestinales del huésped.

Estos afecta principalmente a pequeños rumiantes de menos de tres meses, a los que producen anorexia y diarrea sanguinolenta. Los coccidios constituye n un problema importante en la ganadería intensiva. Los síntomas aparecen generalmente durante un periodo de estrés (después del parto, durante el transporte, etc..).

 

Métodos naturales de control

En primer lugar, deben tomarse ciertas precauciones respecto a la gestión del pasto, y, a continuación, deberán aplicarse tratamientos antiparasitarios de forma racional.

Es importante evitar el uso de pastos durante los periodos en que el riesgo de infección sea máximo.

Cuando los animales infectados llagan a una parcela de terreno "limpio", contaminan los pastos con los huevos contenidos en sus excrementos.

Tras la eclosión, las larvas adquieren su capacidad infecciosa trascurridas ocho horas, y ahora son capaces de contaminar a los animales presentes en dichos pastos.

En los pequeños rumiantes, pierden su capacidad infecciosa al cabo de 28 días (más tarde en los bovinos cuyo estiércol se deseca más lentamente que los excrementos de cabra).

En los pequeños rumiantes, el riesgo de infección se sitúa, por tanto, entre los días 2 y 28 tras la producción de los excrementos contaminados.

Así pues, para reducir los riesgos de contaminación, es importante:

• dejar a los animales en una parcela únicamente durante cortos periodos: 8 días como máximo para las cabras y 14 días para los bovinos.

• evitar dejar de nuevo a los animales sobre la parcela durante un intervalo de 28 días.

Esto supone, por tanto, una rotación regular de la utilización de los pastos.

También deberán tenerse en cuenta las condiciones de la crianza.

El riesgo de parasitismo es notablemente superior:

• para ciertos tipos de animales: los pequeños rumiantes y bovinos de razas cruzadas o europeas

• en ciertos estadios: jóvenes animales y hembras después de haber parido

• en ciertas condiciones: estación de las lluvias y pastos inundados.

En todos los casos, deberá prestarse especial atención a gestión del ganado (elección de los pastos, duración de la estancia en la parcela, etc.), y es importante complementar estos métodos naturales de control con tratamientos antiparasitarios adaptados.

Tratamientos complementarios de los métodos naturales de control

El uso de productos antiparasitarios debe ser racional.
Hay que respetar las dosis de forma estricta:

• En caso de infrautilización, el producto será ineficaz.

• en caso de sobredosificación, puede representar un peligro para el animal

Por otra parte, es preferible usar el mismo producto durante dos años consecutivos, antes de pasar a otro, con el fin de reducir el riesgo de que los parásitos adquieran resistencia. Este fenómeno ha sido observado con Panacur ND y Amprol ND, cuya utilización deberá evitarse en nuestras regiones.

Productos vermífugos para rumiantes (comercializados en Guadalupe)

O: oral (líquido, polvo o tabletas); I: inyectables; P: para verter por encima

S: estrongiloides; A: áscaris; T: tenias; D: duelas

* Familia de los benzimidazoles, a evitar su utilización (numerosas resistencias).
tratamiento anti-coccidios para los rumiantes (comercializados en Guadalupe)

Estos productos se venden generalmente en forma de polvo, para su administración por vía oral.

(*) A evitar (problemas de resistencia).

Seguir los esquemas de tratamiento (posología, duración y frecuencia del tratamiento, etc.)

Tanto los estrongiloides, como las áscaris y las tenias deben ser controlados.

 

Tratamiento de los pequeños rumiantes:

Animales jóvenes: tratamiento a la edad de 1,5 meses y durante el destete

Adultos: al menos cada dos meses en entornos húmedos, cada tres meses en entornos secos o si los animales están atados.

Los animales también deben ser tratados contra los coccidios en el momento del destete.

Tratamiento del ganado:

Animales jóvenes: a los tres meses, en el destete (sexto o séptimo mes), a los 12, 18 y 24 meses.

Adultos: una vez al año. Para las vacas, lo ideal es tratarlas dos días después del parir (riesgo de infección elevado).

Estos tratamientos deben ser utilizados en animales que presenten signos clínicos, pero también en todos los animales del rebaño, ya que todos pueden ser infectados y contaminar a su vez a los demás animales.

"¡Más vale prevenir que curar!"

Estas medidas preventivas (rotación de los pastos y uso racional de los tratamientos antiparasitarios) son esenciales para garantizar la rentabilidad del rebaño.

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