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Distribución geográfica

Usted encontrará en esta parte de la información más reciente sobre la distribución geográfica de la peste porcina clásica en el mundo y el Caribe.

Mapa

Actualización periódica de los casos de la PPC en todo el mundo por la OIE

Distribución mundial de la peste porcina clásica entre Enero y julio de 2010 (fuente de información : WAHID-OIE) Leer más »


Monografia

Definición: 

Enfermedad infecciosa muy contagiosa de origen viral debida a un pestivirus (virus de la peste porcina clásica), que provoca variados cuadros clínicos en las especies susceptibles con predominio de cuadros hemorragicos.

Situación en las Américas: 

Enzoótica en Cuba, Haití y República Dominicana con brotes de la enfermedad reportados en el norte de , Brasil y en los estados centrales de México. En Centroamérica se reportan brotes en Nicaragua, Honduras y Guatemala, mientras que Costa rica y Panamá esperan el reconocimiento por parte de la OIE como libres. En América del Sur existen reportes en Bolivia, Perú, Ecuador, Venezuela, Colombia. Están reconocidos libres de la enfermedad Argentina y Chile.

Especies susceptibles: 

Exclusivamente suidos domésticos (cerdos) y salvajes (jabalíes y pécaris). La enfermedad clínica se ha descrito tanto en cerdos como en crías de jabalíes europeos y se considera al jabalí adulto como un reservorio natural del virus en Europa. No se conoce en América el papel que juegan estos animales salvajes en la transmisión y permanencia del virus en la naturaleza. El virus no afecta al hombre.

Agente Patógeno / etiología: 

Es un virus pequeño, ARN de polaridad positiva, envuelto que junto al virus de la diarrea viral bovina/enfermedad de las mucosas (BVD/MD) y al de la enfermedad de la frontera (BD) conforman el género pestivirus de la familia Flavivirida los que tienen una gran homología desde el punto de vista antigénico, estructural y biológico. Existe un solo serotipo del virus de la PPC.

Poder patógeno y tropismo tisular variables según las cepas y el estado inmune del animal o la piara afectada.

Se inactiva en 48 horas en el medio exterior, infeccioso durante varios meses en los despojos y sub-productos animales. Lo destruye la sosa al 1% y otros desinfectantes comerciales que se utilizan comúnmente para la desinfección focal.

Modo de transmisión
Enfermedades
Fuentes de infección: 

Súidos enfermos o en fase sub-clínica o inaparente, con infección crónica o asintomáticos, inmunotolerantes con infección permanente (IIP).

Todos los tejidos, secreciones y excreciones de los cerdos infectados, vivos o muertos, son virulentos: saliva, orina, esperma, heces.
Las carnes, embutidos y desperdicios procesados también son fuentes de virus.

Transmisión: 

La forma más importante de transmisión es el contacto directo entre cerdos sanos y enfermos o portadores asintomáticos. Las vías de entrada del virus al organismo son: la aerógena por inhalación, la digestiva por ingestión de alimentos contaminados, a través de la piel (piel erosionada e instrumental veterinario) y del semen, y por vía transplacentaria de la madre a los fetos.
Puede haber transmisión mecánica del virus a través de vectores (roedores, insectos, aves), instrumentos de trabajo y personas (ropa y calzado contaminados).

La propagación de la enfermedad de una granja a otra se ve favorecida por los desplazamientos de las personas y los animales.

Modo de contaminación: 

Oronasale, percutánea (rasguños), transplacentaria, genital.

Signos clínicos: 

Incubación: varía entre 5 y 15 días, período en el cual comienza a excretarse virus en las secreciones y deyecciones del animal infectado.

Los signos clínicos de la peste porcina clásica y la peste porcina africana son indistinguibles por lo que requiere de diagnóstico diferencial de laboratorio.

Formas típicas

Forma sobreaguda o hiperaguda: "peste blanca", el único signo es la muerte súbita del animal sin dar tiempo a que se desarrollen otros signos clínicos.

Forma aguda clásica: con alta morbilidad y mortalidad y ocurre entre los 10 y 20 días pos-infección. Se caracteriza por fiebre alta (de 40 a 42° C), apatía, inapetencia. Los cerdos padecen escalofríos y se agrupan.

• signos cutáneos: coloración púrpura o violácea (abdomen, orejas, hocico, miembros, cola)
• signos oculares: conjuntivitis
• signos digestivos: se alternan estreñimiento/diarrea, vómitos ocasionales
• signos respiratorios: disnea, tos, epistaxis, secreción nasal
• signos genitales: abortos, muerte fetal
• signos neurológicos: ataxia, paresias, temblores, convulsiones, caída del tren posterior, “pedaleo”
• muerte entre 10 a 20 días

Mortalidad cercana al 100% en los animales jóvenes.

Forma subaguda o crónica: los mismos sintomas, pero atenuados. Incubación más larga y evolución más lenta, superior a 30 días. Periodos mórbidos prolongados o intermitentes con inapetencia, fiebre y diarrea, lesiones cutáneas, retraso del crecimiento.

Riesgo de proliferaciones bacterianas secundarias a la inmunodepresión, que dan lugar a complicaciones respiratorias, digestivas o articulares.

Forma congénita:

los signos están en dependencia del momento de la gestación en que ocurra la infección y de la virulencia de la cepa. Se producen anomalías fetales: abortos, momificaciones; neonatales: mortinatos, nacidos débiles o con presencia de temblores (mioclonia); o el nacimiento de cerdos aparentemente sanos persistentemente infectados (inmunotolerantes).

Formas menos típicas, cada vez más frecuentes en las que la mortalidad es escasa y solo se observan signos discretos y sobre todo relacionados con la reducción de los indicadores bioproductivos (retraso del crecimiento, baja conversión, entre otros).

Formas asintomáticas

Ya sea en animales recuperados de la enfermedad clínica o animales inmunotolerantes con infección persistente (IIP).

Lesiones
Enfermedades
Lesiones macroscópicas: 

Atención a las sobreinfecciones bacterianas que complican el cuadro de lesiones.

Forma aguda:

Lesiones del tipo de septicemia hemorrágica: petequias y equimosis diseminadas (piel, ganglios linfáticos de aspecto marmóreo, laringe, vejiga urinaria, riñones en "huevo de pava", válvula ileocecal). Focos de necrosis en tonsilas. Ictericia.
Reacciones inflamatorias de los tractos digestivo y respiratorio y en el sistema nervioso.
Frecuentes infartos esplénicos marginales multifocales.

Forma crónica:

Lesiones hemorrágicas e inflamatorias ausentes o moderadas.
Depleción linfocitaria severa: amígdalas, ganglios linfáticos, bazo.
Ulceras "botonosas" en el ciego e intestino grueso.
Neumonía.

Lesiones microscópicas: 

Anemia progresiva, leucopenia intensa, trombopenia.
Depleción linfocitaria, hiperplasia reticular de los ganglios linfáticos.
Encefalomielitis con manguitos perivasculares.

Diagnóstico
Enfermedades
Diagnóstico Clínico: 

Sospecha de aparición de enfermedad contagiosa cuando se afectan cerdos de todas las edades, hay fiebre, signos cutáneos hemorrágicos, oculares, digestivos, respiratorios y nerviosos, asociados de forma variable, y que provocan una mortalidad elevada.

Diagnóstico diferencial: 


• Peste porcina africana (extracciones indispensables para la diferenciación)
• síndrome respiratorio y disgenésico
• Circovirus porcino
• Salmonelosis septicémica
• Erisipela
• Pasteurelosis aguda
• Estreptococia
• Leptospirosis
• Intoxicaciones

Por el carácter inmunosupresor del virus de la PPC, enfermedades de origen bacteriano pueden estar asociadas y concomitar con la infección viral.
En caso de un foco sospechoso de peste porcina en una instalación en que se vacuna contra la peste porcina clásica, hay que sospechar la posibilidad de un foco de peste porcina africana.

Diagnóstico de laboratiorio: 

Toma de muestras

Extracción de sangre con EDTA, amígdalas, ganglios linfáticos, bazo, riñones, íleon distal.
Para las formas atípicas: muestras similares de animales sacrificados con ese fin.

Diagnóstico virológico: 

• Inmunofluorescencia directa sobre cortes por congelación de órganos.
• Aislamiento del virus en cultivo celular (células PK-15) y detección por inmunofluorescencia o inmunoperoxidasa. Confirmación por anticuerpos monoclonales.
• RT-PCR o incluso PCR en tiempo real.

Diagnóstico serológico: 

NPLA o ELISA. Los anticuerpos son detectables alrededor de la 2ª ó la 3ª semana de infección, y persisten durante toda la vida del animal.

Tratamiento: 

No hay ningún tratamiento disponible.

Profilaxis: 

Profilaxis sanitaria

En áreas indemnes:

• Higiene: esterilización de los desperdicios transformados (1 hora a 80º C).
• Garantías sanitarias ante la importación de animales vivos y de carne de cerdo o sus productos.
• Cuarentena antes de la introducción.
• Identificación y control de los movimientos de animales.
• Vigilancia serológica de los reproductores.

En áreas contaminadas:

• Sacrificio sanitario total y oportuno sin derramamiento de sangre.
• Disposiciónde cadáveres (incineración o enterramiento).
• Desinfección.
• Control de los movimientos de animales.
• Vigilancia serológica de las piaras vecinas.
• Encuesta para determinar de forma retrógrada la fuente y las posibles contaminaciones.
• Vigilancia de la zona infectada y de los terrenos circundantes.

Vacunas: 

Vacunas con virus atenuados diferentes a la cepa china: eficaces como medida preventiva en zonas enzoóticas, pero ofrece la dificultad de la no distinción serológica entre los cerdos infectados y vacunados. En nuestro continente, en particular en México y Centroamerica se utiliza ampliamente la cepa vacunal PAV-250 con buenos resultados.

Frente a estas dificultades, los países indemnes o que están iniciando la erradicación, generalmente prohíben la vacunación.

Las vacunas que utilizan la cepa china lapinizada o en cultivo de tejidos permiten con el uso de monoclonales disponibles comercialmente, diferenciar la cepa vacunal de la cepa salvaje.

En los últimos 10 años se han desarrollado vacunas de subunidades “marcadoras”. Éstas permiten distinguir entre animales vacunados y animales infectados, y suponen una alternativa para los países donde la vacunación está prohibida, pero que se enfrentan a episodios recurrentes de peste porcina clásica.


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